miraba hacia la pared. no estaba borracha
pero a mi cerebro se lo parecía.
era como si el mundo diera vueltas
ya, pronosticando que el whisky haría efecto,
aunque aun no lo había hecho oficialmente.
Entonces empece a llorar, con la cabeza
hacia abajo, en un lado de la cama.
Me entraron unas ganas tremendas de
hacerme daño y me abrace a las costillas,
como impidiendo que saliera el
monstruo en el que la vida me había convertido.
cerré con fuerza los puños. trague saliva espesa. no abrí los ojos.
mañana todo volvería a estar bien, aparentemente.
todo menos yo.
by: srtabebi
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