Tienes miedo, porque sabes que existe la posibilidad de que no le gustes de la misma manera que él te gusta a ti. Y saber que puedes perder algo que realmente quieres, que entre muchas otras cosas vale la pena para ti, es lo que te asusta. La idea de que en el fondo, puede que no sea algo pasajero, puede que no sea la consecuencia a un acto de dos amigos borrachos en una casa de verano, puede que en el fondo quieras mas, y saber que existe la posibilidad de que para él no exista nada mas, eso, es lo que realmente te da miedo.
miércoles, 24 de agosto de 2016
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Tienes miedo, porque sabes que existe la posibilidad de que no le gustes de la misma manera que él te gusta a ti. Y saber que puedes perder algo que realmente quieres, que entre muchas otras cosas vale la pena para ti, es lo que te asusta. La idea de que en el fondo, puede que no sea algo pasajero, puede que no sea la consecuencia a un acto de dos amigos borrachos en una casa de verano, puede que en el fondo quieras mas, y saber que existe la posibilidad de que para él no exista nada mas, eso, es lo que realmente te da miedo.
domingo, 21 de agosto de 2016
A veces el vacío ocupa un espacio tan grande que parece que ya no cabe ningún otro sentimiento. Cuanto mas vacío existe, mas nos pesa la cotidianidad, hasta el absurdo punto de echar de menos incluso aquello que nos destrozó, y rezar por una milésima de segundo que nos devuelva aquel dolor inflamando-se en el pecho para no tener que enfrentarnos a eso que existe ahora; una cama vacía, una vida vacía, llena de posibilidades de llenarla que en la practica no existen. ¿Se puede llegar a estar tan desquiciado para echar de menos el dolor?
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