Toda la vida he escuchado que si si miras durante mucho tiempo un abismo, el abismo puede mirar dentro de ti.
¿Pero y si no fuera verdad?
Últimamente he estado pensando que quizás existe un abismo dentro de las personas que las empuja, de alguna manera inconsciente. Que de algún modo todos nacen con cierta parte de oscuridad dentro de si mismos, que independientemente luego se puede hacer mas grande o disminuir, pero que siempre estará ahí dentro.
Creo que la única diferencia esta en como decidimos enfrentar esa oscuridad. Que hay personas que la entierran en lo mas profundo de si mismos hasta convencerse de que no existe, que hay otras personas que se pasan toda la vida luchando contra ella hasta que consiguen extinguirla de algún modo, que hay personas que no son capaces de encontrar el equilibrio hasta que la oscuridad les devora por completo.
Y luego estoy yo.
Que decidí abrazar mi oscuridad y aceptar que estaba ahí. Creo que ignorarla nunca hubiera sido posible por como soy, me pregunto si en algún punto tal vez pude rechazarla y pretender que no existía y tal vez las cosas hubieran sido distintas, me pregunto si de alguna manera cada golpe me hizo dar un paso mas cerca de ello. Pero la acepte. Y creo que eso es también un regalo. Creo que la gente tiene miedo de la oscuridad porque la asocia con los monstruos, pero yo creo que es en parte un regalo, que te permite ser libre de algún modo, dejar de fingir ser buena todo el tiempo. Creo que te hace mas fuerte, mas lista, mas dura.
A la gente le gusta pensar que la luz puede con todo, que las cosas buenas pueden arreglarlo todo pero no es verdad. Hay cosas que son irreparables y por eso la oscuridad es un regalo, porque te permite seguir viviendo con ello sin dejar que te destrocen.